Dra. Lorena Couce Montero

La pesca recreativa tiene un impacto importante sobre los ecosistemas marinos

Lorena Couce, técnico del Área de Pesca de GMR Canarias, se centró en explicar los estudios y resultados acerca de los ecosistemas marinos, para los que se creó “una serie de modelos ecosistémicos o de redes tróficas que nos permiten conocer las relaciones que existen entre las distintas especies”. Esto nos da una idea de la estructura del ecosistema y, al mismo tiempo, permite cuantificar los impactos que hay sobre el ecosistema, bien por actividades externas como puede ser la pesca, tanto profesional como recreativa, o bien por eventos naturales o climáticos, comentó la experta. A la hora de definir los modelos, Couce explicó que se descartó la idea de hacer un único modelo para todo el archipiélago de Canarias, dado que las islas presentaban diferencias en cuanto a la distribución de especies. Por ello, se decidió hacer cinco modelos, agrupando las islas de Lanzarote y Fuerteventura, Tenerife y La Gomera; y otros modelos individuales para Gran Canaria, El Hierro y La Palma. “Esta decisión se tomó teniendo en cuenta las zonas por donde se suele mover la flota de cada isla”, afirmó la técnico.

“Los resultados nos demostraron que efectivamente existen diferencias dependiendo de las zonas de pesca,

pero con la tónica común de que la mayoría de especies se encuentran bastante explotadas”, detalló Couce, en especial especies como las samas, los sargos o las viejas. Además, se constató que la pesca recreativa tiene un impacto importante sobre los ecosistemas marinos ya que compiten por las mismas especies que los pescadores profesionales, por lo tanto, “es un sector que se debe tener en cuenta”, apeló.

En cuanto a futuros trabajos, Couce comentó que la idea es utilizar estos modelos desarrollados que ya están testados y realizar simulaciones tanto temporales como espaciales, a corto y a medio plazo, planteando diferentes escenarios de gestión. Con estos escenarios, la intención de los participantes en estos estudios es que incluyan, por un lado, diferentes estrategias pesqueras en las que se midan tanto los pescadores profesionales como los recreativos; que evalúen los impactos que podría ocasionar el cambio climático en los ecosistemas marinos canarios; o analizar el riesgo que podrían tener determinadas actividades como la construcción de un parque eólico marino en áreas marinas protegidas dentro del archipiélago. Si bien Couce concluyó que su trabajo a corto plazo “es utilizar estos modelos para testar dichos escenarios y estudiar estas alternativas”.

Lorena Couce, técnico del Área de Pesca de GMR Canarias, se centró en explicar los estudios y resultados acerca de los ecosistemas marinos, para los que se creó “una serie de modelos ecosistémicos o de redes tróficas que nos permiten conocer las relaciones que existen entre las distintas especies”. Esto nos da una idea de la estructura del ecosistema y, al mismo tiempo, permite cuantificar los impactos que hay sobre el ecosistema, bien por actividades externas como puede ser la pesca, tanto profesional como recreativa, o bien por eventos naturales o climáticos, comentó la experta. A la hora de definir los modelos, Couce explicó que se descartó la idea de hacer un único modelo para todo el archipiélago de Canarias, dado que las islas presentaban diferencias en cuanto a la distribución de especies. Por ello, se decidió hacer cinco modelos, agrupando las islas de Lanzarote y Fuerteventura, Tenerife y La Gomera; y otros modelos individuales para Gran Canaria, El Hierro y La Palma. “Esta decisión se tomó teniendo en cuenta las zonas por donde se suele mover la flota de cada isla”, afirmó la técnico.

“Los resultados nos demostraron que efectivamente existen diferencias dependiendo de las zonas de pesca, pero con la tónica común de que la mayoría de especies se encuentran bastante explotadas”, detalló Couce, en especial especies como las samas, los sargos o las viejas. Además, se constató que la pesca recreativa tiene un impacto importante sobre los ecosistemas marinos ya que compiten por las mismas especies que los pescadores profesionales, por lo tanto, “es un sector que se debe tener en cuenta”, apeló.

En cuanto a futuros trabajos, Couce comentó que la idea es utilizar estos modelos desarrollados que ya están testados y realizar simulaciones tanto temporales como espaciales, a corto y a medio plazo, planteando diferentes escenarios de gestión. Con estos escenarios, la intención de los participantes en estos estudios es que incluyan, por un lado, diferentes estrategias pesqueras en las que se midan tanto los pescadores profesionales como los recreativos; que evalúen los impactos que podría ocasionar el cambio climático en los ecosistemas marinos canarios; o analizar el riesgo que podrían tener determinadas actividades como la construcción de un parque eólico marino en áreas marinas protegidas dentro del archipiélago. Si bien Couce concluyó que su trabajo a corto plazo “es utilizar estos modelos para testar dichos escenarios y estudiar estas alternativas”.